Yo tenia una cierva de color marrón. Era pequeña y muy juguetona. Siempre se iba con todo el mundo, un día me la secuestraron y a las semanas averigüé quién había sido. Me la devolvieron y yo le partí la cara a puñetazos.
Luego se hizo grande, la matamos e hicimos muchos chorizos y no los comimos.
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